martes, 9 de octubre de 2018

El futuro del trabajo en la era digital



Enlace con el vídeo de mi participación en el programa de televisión de ETV "Des dels ulls d'un coach"de Jordi Planes sobre el futuro del trabajo en la era digital conjuntamente con María Reyes, profesora de la Facultad de Economía y Empresa de la Universitat de Barcelona.

Link: El futuro del trabajo. "Des dels ulls d'un coach" ETV Televisión

martes, 2 de octubre de 2018

El pueblo contra la democracia



Si analizamos los recientes acontecimientos políticos podemos llegar a concluir que el pueblo tiene la sensación de disponer cada vez de menor voz y voto en el sistema político democrático liberal. En muchos países parece que la democracia se ha convertido en una alternativa más y no necesariamente la mejor. El compromiso con la democracia está vinculado casi exclusivamente a una posible expectativa de mejora económica.

Como analiza el profesor de Harvard Yascha Mounk en su obra “El pueblo contra la democracia”, la democracia liberal occidental que fue durante décadas paradigma de la excelencia política y del progreso social y caracterizada por el derecho a escoger en elecciones libres y justas, la libertad de prensa y el Estado de derecho, se ha visto reducida para muchos a una democracia sin derechos.

Los factores de descontento han ido surgiendo durante los últimos tiempos, pero pueden esquematizarse en tres: 

1) el estancamiento del nivel de vida; 
2) los temores que suscitan una democracia multiétnica con la dificultad de construir identidades nacionales nuevas y multiculturales;
3) el auge de las redes sociales como forma de radiar la indignación tóxica muchas veces impostada, la propaganda y las fake news.

La democracia debería ser el gobierno del pueblo, pero es absurdo creer que en la actualidad nuestros gobiernos se deban al pueblo. Las contradicciones la han vaciado poco a poco de contenido y hemos llegado a tener una crisis de legitimidad de la democracia. El liberalismo económico mal gestionado en forma de neoliberalismo, contribuyó a la desestabilización política, dando lugar a reacciones nacionalistas excluyentes en países de altos ingresos que desafían los órdenes constitucionales democráticos y sus relaciones internacionales, haciendo gala desinhibidamente de un supremacismo moral al calor de la tribu.

Estos cuestionamientos se han conformado en dos corrientes principales:

·    El liberalismo antidemocrático que considera la democracia como débil, dado que sacrifica lazos sociales y seguridad en aras de una alta libertad individual.
·     La democracia antiliberal que considera el liberalismo débil, dado que pone el poder en manos de demagogos que gobiernan para “su” verdadero pueblo, como vemos con los nacionalismos exacerbados europeos.

A todo esto contribuye la fragilidad de la ética liberal, como expone la filósofa Victoria Camps, que es tolerante y laica, carece de dogmas pero se nutre de principios abstractos, aceptados en teoría, pero con escasa incidencia práctica, como lo muestra la impotencia frente a la corrupción y las dificultades para educar cívicamente y construir una moralidad pública.

La universalidad y el individualismo, que son las bases de la construcción de la filosofía moderna, son cuestionadas por su abstracción y formalismo. El sujeto moral, racional, universal no existe, es transcendental, no está en ninguna parte. Toma su lugar el sujeto empírico con su moral maleable y su comportamiento extractivo. La decadencia moral del individuo occidental, carne de cañón muchas veces del populismo normalmente de índole nacionalista, se ha convertido es uno de los objetos de análisis más codiciados de las ciencias sociales y las artes.

Si no queremos ser pasto del populismo y su propaganda mediática, en el fondo hemos de recuperar a pesar de sus debilidades prácticas, esa visión universalista del liberalismo que en Occidente fue anterior a la democracia y que abogaba por la igualdad de derechos, el reconocimiento del otro, la separación de poderes, la libertad de expresión y el imperio de la ley.



lunes, 19 de febrero de 2018

Del Big Brother al Big Data: la sociedad del perfilaje


Nuestra más actual evolución social parece que confirma que lejos de llegar a vivir, como exponía Foucault, en una sociedad de la vigilancia, nos encaminamos hacia una sociedad del perfilaje (Profiling). Los algoritmos empiezan ya a gobernar las decisiones por el cálculo de optimización despreciando la creatividad, las diferencias, las bifurcaciones o la espontaneidad de la vida.

Todo indica que nuestra época no será la del Big Brother de Foucault que todo lo ve, controlador y vigilante para posteriormente castigar. No estamos en un régimen de normalización que ejerce el poder sobre los cuerpos por una vigilancia individualizada para poner la vida al servicio del sistema productivo (Biopolítica), sino más bien ante un régimen que neutraliza la vida misma y todo lo que ella tiene de alteración imprevisible, nunca completa, nunca adecuada a ella misma. 

Con el Big Brother la autoridad estaba encarnada en una figura más o menos concreta, identificable en cualquier caso. Aquí ya no hay una autoridad concreta sino un hiperpoder concentrado en los actores GAFAM  (Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft) de internet y las redes. Acumulando y tratando el Big Data controlan una riqueza más importante que el dinero: el espacio de la potencialidad, el señor del mundo.

La potencialidad de los algoritmos de perfilaje, generando perfiles automatizados,  que desprecian la singularidad y la imprevisibilidad de los sujetos, puede generar una nueva y truculenta desigualdad algorítmica: quizás no podremos acceder a un crédito, a un puesto de trabajo o  a la universidad porque nuestro perfil algorítmico nos los impida. Puede que los algoritmos sean para los pobres como una forma rápida y óptima de toma decisiones, mientras que a los ricos les atiendan personas que tengan en cuenta otros factores y, por tanto, ofrezcan más flexibilidad.

Lo que Foucault parecía defender: no ser gobernados por otra cosa que sí mismo ya esta aquí...y ¡ es el horror! Autoexplotación laboral (Byun-Chul Han), perfiles (profiles) construidos artificialmente como presentación reduccionista de adecuación a lo deseado por el mercado tanto personal como profesional , exposición personal en las redes a la indignación y el odio, fake news, tendencias estándares mundiales (trendic topics) que excluyen otras inquietudes...

Nos queda solamente intentar buscar  los espacios de  inadecuación a la vida misma que son la fuente de nuestra angustia existencial, pero también el espacio de nuestra libertad.




domingo, 17 de diciembre de 2017

La nuda vida: el estallido de las vidas desechables.


Dentro de las denominadas lógicas del poder, nos encontramos con el modelo soberano de Biopoder que utiliza el Capitalismo, y que se caracteriza por el control total de un sujeto sometido a los criterios de la ideología productiva, bajo mecanismos del poder que promueven la movilización total de la vida hacia la producción.

Esta lógica del poder concibe la vida como la nuda vida que expone el filósofo Giorgio Agamben: las vidas son sacrificarles (como los replicantes de Blade Runner),  expuestas y desnudas al poder soberano capitalista que o bien las utiliza para su producción y reproducción o bien las excluye como vidas desechables.

En la realidad de la inmigración con su lucha por llegar a destinos mejores vemos una vida absolutamente expuesta a que se le dé muerte, objeto de una violencia que excede la esfera del derecho. Concebir la vida como nuda vida nos estalla cuando nos situamos frente a la realidad: una realidad de guerra, una realidad frontera, una realidad precaria, una realidad feminicida que cada poco tiempo nos colma de desaparecidos y asesinatos policiales.

Dentro incluso de los países desarrollados, en multitud de ocasiones está lógica del poder produce modos indentitarios de vivir, que imponen objetivos y formas de hacer orientadas hacia el éxito vital individualizado, entendido como una realización de una mera carrera productiva o profesional exitosa, que resulta con frecuencia extenuante y que deja muchas vidas desechables por el camino.

La aparición del dolor crónico como forma en sí misma de enfermedad, que provoca el estallido de la adicción a los opiácios en países como los Estados Unidos, no es sino un síntoma de límite social al dolor colectivo que provoca esta concepción de nuda vida sometida al Biopoder. Una sociedad que tras su exacerbada individualización, no sabe cuidar de sí misma y recurre a la medicalización como gran solución y forma de continuar en la carrera productiva.

La única salida quizás es concebir la biopolítca más allá del paradigma del biopoder: pasar de la nuda vida a la forma de vida. De un modelo identitario de vivir con actos y procesos impuestos por el poder soberano capitalista actual, a la vocación biológica como posibilidad de vivir en el que el hombre puede hacer y no hacer, triunfar y fracasar, perderse o encontrarse. El hombre es el único ser en cuya vida está en juego la felicidad entendida como la posibilidad  de ensayar y llevar la forma de vida que deseé.






miércoles, 6 de diciembre de 2017

Catástrofe y Filosofías del Presente: XI Coloquio Macrofilosófico UB




El nihilismo, el pesimismo, el desencanto, la depresión y el miedo dominan la mayoría de las ontologías del presente. El futuro inmediato parece aún más inquietante. La utopía parece haber muerto y ya solo podemos pensar la Realidad como distopía o catástrofe. ¿Es así?
 
 
¿Aún podemos pensar en términos de utopía y de vida ilusionada? ¿Hay un afuera de la turboglobalización neoliberal? Imposibles las filosofías de la historia y muerta la postmodernidad, ¿podemos desarrollar profundas y realistas filosofías del presente? Es posible al menos replantearnos las cuatro grandes preguntas de Kant: ¿Qué podemos conocer del presente? ¿Qué hay hacer ahora mismo? ¿Qué Podemos esperar de nuestra corta vida? ¿Qué es lo humano en el entorno turboglobalizado neoliberal?

Esta es la temática del XI COLOQUIO MACROFILOSÓFICO sobre “¿Catástrofe y distopía? Filosofías del presente en la turboglobalización neoliberal” que organizanGIRCHE (Grup de Recerca Internacional ‘Cultura, Història i Estat’) y OPEN-Phi (Open Network for Macrophilosophical and Postdisciplinary Researches). 

La primera sesión se realizará el Dia 15 de diciembre de 18 a 21 horas en el Seminari de Filosofia de la Facultat de Filosofia de la Universitat de Barcelona (C/ Montalegre 6, 4º).

Con presentación y moderación de Gonçal Mayos, los títulos y orden de las ponencias son:

Paula Arizmendi (U. Iberoamericana, México) “Catástrofes del dolor: la epidemia opioide de EUA?”

Ignacio Aguirre (Instituto Arcos, Chile), "Fragmentos para consumar la catástrofe".

Felipe Oyarzún (UB e Instituto Arcos, Chile) "Tecnología e imaginación delegada: pensar las nuevas humanidades". 

Borja Muntadas (UB, La Salle) “Memoria sin pasado. La clausura del mundo en la Era Global” 


Ya en el próximo año 2018, haremos las siguientes sessiones del Coloquio. Próximamente publicaremos los ponentes y demás informaciones.

*Texto integro extraído  del blog Macrofilosofía de Gonçal Mayos:XI Coloquio Macrofilosófico

 

sábado, 25 de noviembre de 2017

Demos vs Etnos: las configuraciones políticas territoriales


En nuestra actualidad más acuciante se encuentra el cómo se configura las comunidades políticas territoriales. Desde el punto de vista de la filosofía y sociología política podemos decir que existen dos variantes principales: la comunidad política territorial basada en el demos y la comunidad cultural, basada en el etnos o pueblo. La confrontación práctica entre demos y etnos puede estar definiendo parte de los conflictos políticos recientes.

Las comunidades políticas basadas en el demos suelen representar una variante moderna, universalista, abierta y de convivencia, mientras que las basadas en el etnos representan una variante tradicional, identitaria, cultural, particularizada y cerrada. 

Hay, por tanto, diversos modos de entender la nación: en un extremo está la nación como etnos (agrupación de personas unidas por la raza, pertenencia a un pueblo, identidad, lengua o por la nacionalidad), como singularidad natural y, en su forma más primaria, racial. 

En el otro, nación como demos (conjunto de personas que forman una unidad política), como conjunto de hombres que viven sujetos a las mismas leyes que se dan y a una ciudadanía que va más allá de que pertenezcan a un etnos determinado.

Las diferencias entre estas variantes de conformación política pueden resumirse en varios parámetros según el sociólogo Mariano Fernandez Enguita:


  • Por su base de adscripción: en el demos será el territorio y la residencia mientras que en el etnos es la familia o filiación. 
  • El derecho predominante: en el demos sería el ius soli y en etnos el ius sanguinis.
  • El tipo de autoridad: es restrictiva en el demos y prescriptiva en el etnos.
  • La institución socializadora: es la escuela en el demos y la familia en el etnos.
  • La forma desarrollada: en el demos sería el estado-nación cívico mientras que en el etnos sería el pueblo (un solo pueblo).

En su versión mas nacionalista radical, el etnos no conoce otros valores que los identitarios o  nacionales de su pueblo y pretende conseguirlos de forma excluyente, anteponiéndolos a cualquier otro tipo de consideraciones, amenazando la legalidad vigente, el pluralismo político y la convivencia cívica dentro de una comunidad política territorial. 

La variante étnica en su versión nacionalista radical puede llegar al autoengaño y falta de autocrítica como forma de mantenimiento de su relato. Es lo que el filósofo Manuel Cruz ha denominado como credulidad culpable: en lo que define al fanatismo no es el completo abandono de la razón, sino un uso perverso y torcido de la misma. 

En la práctica se ha caracterizado por una población crédula y narcisista, que recibe complacida y acepta sin crítica mensajes de falsedad evidente (fake news), normalmente contra el demos o contrario, sin revisar sus  posiciones. En una aparente decidida voluntad de autoengaño, que refuerce un estado mental o relato, donde lo importante no son los hechos, sino la ficción que mantenga cohesionado  al etnos y confrontado con el demos

El pertenecer a un etnos  determinado o, para Manuel Cruz, autoproclamarse "buena gente", no garantiza sin la menor duda la verdad y el acierto de la propia posición. Ni da el derecho a monopolizar el agravio por bandera y denostar al contrario como única forma de estrategia propagandística política.

Aperturar vías de diálogo político que encaucen  esta confrontación entre demos y etnos, así como un ejercicio de la razón adecuada a la verdad de los hechos, es responsabilidad de todos como forma de solucionar conflictos políticos.






domingo, 22 de octubre de 2017

Morfología del Populismo: los nuevos estados de excepción


El populismo ha aparecido en los últimos años con un nuevo rostro en la política de las sociedades incluso más desarrolladas y han conseguido desestabilizarlas en medio de períodos que pueden ser considerados como verdaderos estados de excepción al normal desarrollo democrático occidental. 

¿Cuáles son las características de este nuevo populismo?. Podríamos enumerar, a modo simplemente descriptivo y no cerrado, las siguientes diez propiedades de la morfología del populismo:

1) Reducción de los problemas complejos a soluciones simples: la épica paradisíaca de un futuro siempre mejor.

2) La polarización sin matices entre dos realidades antagónicas imposible después de gestionar: la dialéctica de la élite vs pueblo; amigo vs enemigo o los independentistas vs unionistas.

3) Falsa ausencia de costes sociales, personales o económicos al voltear el sistema político vigente. 

4) El pueblo siempre tiene razón, la élite es corrupta. Se extirpa a los otros, al enemigo a batir, su capacidad ética. La ética, la moral  y la razón sólo pueden estar de parte del pueblo, de los nuestros.

5) La aplicación de la lógica del todo por la parte: interpreta la idea de soberanía popular como la voluntad general que prevalece sobre el resto, incluso sobre la legalidad democráticamente establecida. Están fundamentadas en las teorías del desbordamiento por la multitud de las instituciones y la conquista de la hegemonía política y cultural.

6) El populismo se nutre de las emociones, del resentimiento y del miedo, y apela al pueblo como víctima, no como sujeto. En las sociedades desarrolladas podrían intervenir otros factores como la crisis económica, el deseo de supremacía  nacional de una parte de la población y la voluntad de conservar el poder, el vacío existencial o la necesidad de protagonizar una épica de bajo coste por las redes sociales.

7) La utilización de una "masa de acoso" popular en la calle o las redes contra el disidente.

8) Desemboca en un estado de excepción con la abolición provisional de la distinción entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial mediante la abstracción de un mandato popular que pasa por encima de cualquier legalidad, principio de jerarquía normativa del derecho o estructura política vigente.

9) Sustitución de la democracia representativa propia de sociedades avanzadas complejas con sus contrapoderes, pactos y equilibrios por una plebiscitaria simplificando la política en bandos, buscando la confrontación permanente, muchas veces con vocación totalitaria.

10)  El populismo se completa siempre con la aparición de un autócrata que se arroga un mandato popular para acabar con los procedimientos legales y estructuras políticas establecidos en las democracias liberales occidentales.

Las soluciones para gestionar este tipo de nueva política populistas son complejas y difíciles pero si por algo deben pasar es sin duda es por un diálogo racional que intente salir de ese marco mental reduccionista y por lo que la tradición democrática anglosajona denomina "rule of law" . No olvidemos que como decía Tzvetan Todorov: "Todo paraíso impuesto engendra infiernos".





jueves, 12 de octubre de 2017

Homo obsoletus: los nuevos cazadores de oportunidades


Nos enfrentamos a un mundo complejo y acelerado, sufriendo cambios desestructurantes y la vorágine de la destrucción creativa de un capitalismo postfordista, dirsuptivo, cognitivo y turboglobalizado y  donde tenemos la sensación de vivir en un laberinto en el cual salvaguardar lo humano ante tanto cambio es casi una tarea imposible y parecemos condenados a caer en  la obsolescencia en vida. ¿Estamos evolucionando a hacía una nueva especie de Homo Obsoletus ?

El profesor de filosofía Gonçal Mayos en su libro "Homo obsoletus: Precariedad y desempoderamiento en la turboglobalibzación" propone tres grandes metáforas que reflejan las actitudes básicas ante el mundo:

  • La premoderna se asemejaría al guardabosques: era una especie que vivía en y de la naturaleza pero obedeciéndola como algo superior por su valor intrínseco o por ser obra divina. Estas sociedades aunque pueden depredar el entorno, se consideran defensoras del orden natural y no se incluyen entre los agresores del entorno. Es la imagen de un guardabosque como agente protector y donde se considera una patología o pecado quiere ir en contra del designio de los dioses y del orden cósmico. Era lo que los griegos clásicos llamaban hybris.
  • La moderna del jardinero: este tipo de sociedades creen que es necesario dominar y mejorar el orden natural en la persecución de un progreso infinito inspirado en una utopía. El jardinero (como los tecnólogos o los ingenieros) parte de planificaciones, diseños y objetivos propios para interactuar con la naturaleza, forzándola y dominándola, pero también estudiándola y aplicando las leyes que descubre en ella. Perciben estar en un laberinto que bloquea sus ansias de libertad y su capacidad de configurar nuevos órdenes en función de sus nuevos diseños. Se ven obligados a transformarse en su mismo éxito a modo de turbohumanos que tras explotar, colonizar o tecnificar su entorno están llegando a un nuevo laberinto del desierto.
  • La actitud postmoderna y cognitivo-turboglobalizada del cazador:hemos llegado a la era de los emprendedores, del cognitariado y precariado como cazadores de oportunidades. Se prescinde de las grandes utopías, ideologías y proyectos a largo plazo para limitarse a ir sobreviviendo, cobrarse las presas más valiosas y poder alargar así su precario proyecto personal. Los acelerados cambios sociales presionan para que se comporten como si todas las cosas estuvieran para ser transformadas en oportunidades laborales, de negocio y rentables Startups. Estos emprendedores, cognitariado y precariado que compiten entre sí a la caza de oportunidades efímeras, con el riesgo de quedarse obsoletos, y por tanto excluidos, tienen que asumir que su destino es el laberinto del desierto a modo de Mad Max. Ya no queda ningún lugar libre, fijo, propio o sólido y esto genera cansancio y angustia. Habitamos un mundo infinito, sin límites ni condiciones, siempre en tránsito y mutación perpetua donde todos lo sólido se desvanece en el aire.
El profesor Mayos concluye con la paradoja que nunca el poder colectivo humano ha sido tan grande sobre las especies y la naturaleza en general, pero sin embargo hoy la vivencia humana predominante es la precariedad existencial y económica y el angustiante desempoderamiento personal. ¿Está perdida la humanidad actual? La respuesta está quizás en la misma humanidad que pueda sostenerse a  sí misma redistribuyendo riqueza, sabiduría y justicia deviniendo de nuevo, como apuntaba Nietzsche, niños como la mejor posibilidad de un nuevo y radical comienzo.




domingo, 3 de septiembre de 2017

La sociedad del miedo: la nueva subjetividad moderna.


A raíz de la última crisis, los temores casi infinitos han penetrado sigilosamente en las clases medias europeas. En nuestros días la inseguridad se ha transformado ya en terror, en miedo. Hay gente que teme perder su empleo en un entorno donde las empresas pueden decidir cerrar o trasladarse a otro lugar de un día para otro; hay otra gente que tiene miedo a perder sus ahorros en operaciones financieras cuya confianza han depositado en sus bancos; tenemos miedo a la violencia, al terrorismo; a las consecuencias del cambio climático; miedo a la marginación social; miedo a quedarse solo o a caer una vez alcanzada la meta; miedo al otro...

Como expone el catedrático de Macrosociología Heinz Bude en su obra "La sociedad del miedo", la idea de una promesa de bienestar en las sociedades europeas que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XX, ha sido reemplazada por el miedo. El problema es que para mucha gente ya no hay una promesa en la que creer. Nos encontramos sin duda en una sociedad que exige cada vez mas al individuo. Cada persona está sola y es responsable de sí misma. El miedo es síntoma de una situación social de incertidumbre.

El miedo se extiende a casi todo: ya no es solo el miedo a fracasar en el trabajo, sino también el de fallar como padre o elegir la pareja equivocada. Se supone que ahora hay que tener inteligencia emocional y saber aceptar las contrariedades. No es suficiente con una buena educación o unos buenos ingresos para tener estatus social, porque en cualquier momento puedes caer. Esto genera mucha ansiedad. Sin referencias claras, tienes que vivir tu vida por ti mismo y elegir, ¿en función de qué?. No hay nada sólido, y esto genera sentimientos de vacuidad.

Según Bude, esto provoca mucha amargura y resentimiento en las clases medias. Hay mucha gente que piensa que se merece más y que su experiencia no importa a nadie. La gente se pregunta: ¿Qué he hecho mal? Me he esforzado, hice lo que suponía que se debía hacer y, sin embargo, me siento desplazado. La clase media mayoritaria ve peligrar su futuro y el individuo se siente arrojado a un mundo en el que ya no se siente resguardado ni representado.

Tener miedo a fracasar es la nueva subjetividad moderna. Para Bude, es vivir estando atrapados en la perfección (lost in perfection). La idea es la de uno mismo con relación a los otros, donde los otros son tu infierno. Vivir rodeado de gente que observa como vives tu vida (ayudados ahora por las redes sociales) según los parámetros de una meritocracia ampliada a todos los aspectos  de la vida (laborales, personales, trascendentales...), con exigencias de éxito mucho mayores y, sabiendo que hay muchos atrás que están esperando a que te equivoques. Aunque consigas tu objetivo, el miedo no te abandona.

La alternativa es optar por la idea de la ironía, no se trata de evitar o agitar el miedo, pero sí de civilizarlo: de reírnos de ello, de encontrar fórmulas y rituales, maneras de comunicarlo y normalizarlo, creando cierta solidaridad comunitaria; ya que desde nuestros clásicos sabemos que "quién vive temeroso, nunca será libre".


miércoles, 31 de mayo de 2017

El futuro del trabajo y el Homo Obsoletus en Programa TV Esplugues




Link con mi colaboración en el programa TV  "Des dels ulls d'un Coach" de Jordi Planes en ETV de Esplugues conjuntamente con el profesor de Filosofía de la UB Gonçal Mayos con la discusión sobre el futuro del trabajo y la obsolescencia humana en la nueva sociedad digital (Homo obsoletus).










Link30 maig 2017 Gonçal Mayos i Alfons Barcena: Gonçal Mayos, Professor filosofia UB i Alfons Barcena, Doctor en filosofia-economista