miércoles, 31 de mayo de 2017

El futuro del trabajo y el Homo Obsoletus en Programa TV Esplugues




Link con mi colaboración en el programa TV  "Des dels ulls d'un Coach" de Jordi Planes en ETV de Esplugues conjuntamente con el profesor de Filosofía de la UB Gonçal Mayos con la discusión sobre el futuro del trabajo y la obsolescencia humana en la nueva sociedad digital (Homo obsoletus).










Link30 maig 2017 Gonçal Mayos i Alfons Barcena: Gonçal Mayos, Professor filosofia UB i Alfons Barcena, Doctor en filosofia-economista






domingo, 21 de mayo de 2017

La curiosidad intelectual como terapia: libido sciendi



Ampliar los marcos conceptuales y movilizar el deseo de comprensión puede resultar terapéutico. Cómo nos expone el pensador Salvador Pániker la autoterapia cognitiva que no absolutiza ningún concepto puede despejar el campo de la conciencia.

Dada la cantidad de ideas que circulan ¿es conveniente dejarse poseer por una sola? Pániker nos recomienda que es mejor ensayar varias en lo que los hindúes llaman "posición de testigo", saliéndose fuera del problema y ampliando el campo de conciencia, disminuyendo así la angostura (angst)  y obteniendo de este modo una panorámica más amplia.  

Pániker continúa exponiendo  que se presta atención plena a todo lo que se presenta, fuera y dentro de uno, sin juzgarlo, sin aprobarlo ni desaprobarlo, simplemente observándolo, cobrando conciencia del carácter efímero de todo lo que fluye por la mente, lo cual remite a la vacuidad del ego, incluso a su irrealidad.

La curiosidad intelectual es terapéutica ampliando el marco conceptual cuando nos inscribimos y bloqueamos en ideas obsesivas. Es esa pasión por el saber en lo que se ha denominado como "libido sciendi" o sed de saber y con ello la perspectiva de revolucionar el conocimiento humano y quizás cambiar el mundo. 

Como concluye el científico Steven Weinberg: la idea de la curiosidad intelectual que empuja a tratar de entender el mundo es una de las pocas cosas que elevan la vida humana por encima del nivel de la farsa... "Libido Sciendi".




miércoles, 10 de mayo de 2017

El sentido en una sociedad sin trabajo: la Nueva Normalidad


¿Qué pasará si el individuo pierde su sentido económico? ¿Cuál será el sentido de la vida en una sociedad sin trabajo? La Nueva Normalidad en la que parece que nos adentramos puede provocar que una gran parte de población sea considerada, como expuso Zygmunt Bauman, como "Vidas superfluas": no necesarias para el desarrollo productivo de los países. Una población que no tendría el trabajo como elemento central de su configuración identitaria y de posicionamiento social y que se vería expulsada o arrinconada del bienestar social.

La Nueva Normalidad, de la que comenzamos a percibir sus características, se puede describir por:
  • un bajo crecimiento, 
  • una desigualdad creciente, 
  • la disfunción política, 
  • y las tensiones sociales populistas. 
Las tres figuras arquetípicas de la modernidad han explosionado en nuestra reciente evolución económica y social:
  1. La clase media que asumía el protagonismo de la historia se ve cada vez más reducida y precarizada.
  2. El ciudadano como poseedor de derechos inalienables se está viendo superado por una ciudadanía de tipo económico donde solamente la población con capacidad económica  es incluida en los estados, dejando al resto de población a la deriva en mares turbulentos.
  3. El sujeto autónomo que elige su manera de ser feliz se ve manipulado por demandas neoliberales  de autoexplotación que nos llevan a una sociedad del cansancio.
Ante esta Nueva Normalidad que rompe con el contrato social, las personas tendrán que buscar un nuevo sentido a su vivencia individual y en sociedad en  el cual la profesión o su trabajo no sea el elemento central de su identidad como hemos expuesto. El principal problema en el futuro, que ya se observa, es la desigualdad en el reparto del crecimiento económico que puede darse en las próximas décadas por las innovaciones tecnológicas. 

La mayor divergencia en el rendimiento económico de los países y ciudadanos va a amenazar la estabilidad de los países y los mercados por la amenaza del populismo, de ahí que se este generalizando el debate sobre la posibilidad de una renta básica universal que garantice la supervivencia vital y cierta paz social. ¿A qué se dedicara esta población superflua para el sistema productivo? Las respuestas no son fáciles de dar, porque van desde una explosión de creatividad de individuos que podrán dedicarse a lo que realmente les apasiona hasta a población alienada en adicciones a fantasías y realidades virtuales como los videojuegos. 

Los retos para el pensamiento social comienzan a ser ingentes: la aparición de una  posible clase superflua requiere de una reconsideración de las estructuras económicas y sociales macro, porque sino parece que la cacareada postverdad y la alienación en ficciones escapistas se van a imponer sobre la verdad y una deseable realidad de progreso personal y social compartida. 





miércoles, 22 de marzo de 2017

La era digital: Psicología de una nueva realidad


La entrada en la  era digital está provocando una serie de cambios en nuestras conductas, formas de relacionarnos y actitudes que están conformando como objeto de análisis una nueva psicología de la era digital. ¿Cuáles son las motivaciones de los nuevos grupos sociales? ¿Cómo se organizan y relacionan? ¿Cuáles son los nuevos lazos sociales?

Para tratar de dar respuesta a estos interrogantes, el psicólogo clínico José Ramón Ubieto segmenta está nueva psicología de la era digital en cuatro claves:


  1. Atrapar la realidad huidiza: el entorno físico del mundo real y virtual se funden en la tecnología de la realidad aumentada como el juego Pokemon Go. Para luchar contra la denominada actitud del hastío indiferente (blasé) de los urbanitas modernos, mediante la tecnología de la realidad aumentada se introduce la sorpresa como elemento que suscite curiosidad y anime al deseo de ver algo nuevo a modo de nueva adicción. Además se promueve la competitividad entre usuarios para intentar satisfacer dos deseos: el de alcanzar la excelencia siendo el mejor, y el de formar parte de una comunidad de usuarios. La realidad aumentada aparece como una ficción para combatir el aburrimiento y la insoportable pesadez  del ser de la postmodernidad, obligado a obtener nuevas experiencias que le produzcan nuevas satisfacciones y goces.
  2. Una nueva topología: la realidad estallada: el despertar de lo real nos pasa de una realidad aumentada a una estallada donde la realidad parece estallar en rabia, indignación u odio. La dura realidad de la crisis con su precariedad, corruptelas y burbujas ha generado olas de indignación. Primero surge el grito de indignación y la rabia. A este grito le sigue la identificación de un culpable en el exterior (casta) al que se hace responsable del estado de las cosas. Cuando la realidad que sostenía a los sujetos estalla, el propio sistema los deja caer como consumibles y obsoletos. Estos comparten su vacío y pérdida tomando la calle o con lazos virtuales, pero con ausencia de líder o ideales comunes. La indignación es  sin duda un leivmotiv de las redes sociales.
  3. El odio como lazo social: los sujetos, sobretodo los jóvenes, sienten haber perdido su comunidad de origen. Sin referentes paternos y muchas veces excluidos por su sociedades alimentan el odio como forma compartida de crear fraternidades sociales. Ese odio compartido, en el cual las tecnologías digitales tienen un papel crucial, crea nuevas comunidades fraternales, globales, sin fronteras ni exclusiones
  4. La satisfacción como forma de identidad: ya no construimos nuestra identidad a partir de ideales religiosos, culturales o políticos. No nos presentamos como católicos, comunistas o melómanos sino que nos apoyamos más en rasgos como el modo de satisfacción: lo que gozamos es lo que ahora configura grupos de identidad. Las marcas y los objetos de consumo identifican a los sujetos incluyéndolos en comunidades de goce globales (hipsters, hiperactivos, freakis de los videojuegos...). Los sujetos desorientados encuentran sus referencias en el goce como el amo mismo que hace que pasear por cualquier ciudad del mundo sea ver las mismas propuestas para comer, vestirse o divertirse. El goce es el cemento que asegura el lazo social.
La era analógica y patriarcal es ya historia. Constatamos que las nuevas realidades digitales afectan a cómo nos relacionamos y organizamos. Están surgiendo nuevos estilos de vida que crean topologías, reales y virtuales, por las que debemos saber orientarnos para evitar que una realidad estallada nos inunde de exclusión, precariedad e indignación.



domingo, 22 de enero de 2017

Capitalismo imbécil: la nueva amenaza antisistema



Asistimos con gran estupefacción al último giro del desarrollo del capitalismo en una variante que podríamos catalogar como Capitalismo imbécil, donde se eligen a individuos como dirigentes de países cuya categoría moral dista mucho de lo que consideraríamos como la de dirigentes ejemplares para gestionar la cosa pública.

El pensador Aaron James describe esta nueva categoría de dirigentes como imbéciles o "asshole": definidos como individuos que están impulsados por la firme convicción de ser especiales y no estar sujetos a las normas de conductas comunes a todos los demás. Actúan inmunes a cualquier opinión pues están convencidos de no tener necesidad de responder a preguntas relativas a las ventajas que se otorga a sí mismo. Tienen lo que Rousseau denominaría el "amor propio inflamado" y se creen el propio "bullshit" que proclama sobre sí mismo convirtiéndose en paladines del nuevo Capitalismo imbécil.

El sistema capitalista es inestable y puede estar abocado a la decadencia dado que estos individuos en lugar de comportarse según los valores propios del capitalismo de Adam Smith, que postula la libertad pero también la cooperación y la prosperidad general, crean incentivos para actuar como imbéciles sin preocuparse del efecto de sus acciones sobre los demás. Demasiada gente influyente carece de empatía y, sin conciencia del otro, se diluye su responsabilidad en lo que ocurre, envueltos en un egoísmo sin moderar, condenando a miles de personas a la miseria material y la precariedad laboral.

Desde el punto de vista de la defensa de la democracia una de las grandes cuestiones de preocupación que surgen actualmente es que hasta ahora se pensaba que no había una alternativa viable a la misma dada la  fallida experiencia histórica del radicalismo comunista. Pero esto ahora desafortunadamente ha cambiado: la democracia se ve realmente amenazada actualmente  dado que quienes desprecian el sistema establecido es la extrema derecha o "alt right", los cuales están accediendo a grandes cotas de poder y popularidad. Su vía para el progreso se configura como una lucha de imbéciles de la que saldrá victorioso el más cínico.

Ante la llegada de este nuevo Capitalismo imbécil se ha de estar vigilante y afirmar que aún tenemos alternativa: queda en nosotros combatirlo con los valores propios del capitalismo clásico (libertad, cooperación, prosperidad general) dentro del marco democrático (libertad, igualdad, fraternidad) que tanto ha costado construir.